PUEDEN LEERLO EN ESTE ENLACE, EN LA PÁGINA SIETE BAJO EL TÍTULO ''SI NO TENGO AMOR NO SOY NADA'', QUE APARECE EN LA PORTADA ADEMÁS.
ESPERO QUE LES GUSTE, EL ENLACE ES:
http://www.diocesismalaga.es/modulos/prensa/diocesis/571.pdf
En el alocado ritmo que llevamos en nuestras vidas actualmente hay una palabra que se ha vuelto inseparable compañera de la rutina. El estrés. Nadie escapa de los tentáculos de la prisa y quien más quien menos, sufre o ha sufrido este mal en algún momento de su vida.
Según el RAE <<>>
Tenemos vehículos que nos llevan rápidamente al sitio al que queremos llegar, teléfonos y ordenadores que llevan nuestros mensajes en segundos a cualquier parte del mundo y que nos facilitan muchas tareas los electrodomésticos.
Pero no por eso tenemos más tiempo libre ni disfrutamos del momento ni de la familia, aunque sí muchos compromisos laborales, académicos, sociales… tanto niños como adultos vivimos envueltos en una maraña de actividades que llenan el día a día: levantarse temprano ir al colegio o al trabajo, llevar el niño a clases de inglés, de fútbol, de violín, a la piscina, nuestro afán de ser perfectos nos pasa factura y claro está eso tiene sus consecuencias.
El origen histórico de esta palabra surge con Hans Selye (1907-1982) Fisiólogo y médico vienés, también director del Instituto de Medicina y Cirugía Experimental de
Es difícil evitar tener estrés en los tiempos que corren, pero se pueden minimizar sus efectos, y aquí están algunos consejos:
1. Procura determinar tu grado de tolerancia al estrés y tus límites, e intentar vivir dentro de esos límites.
2. Sé realista. Si te sientes abrumado por la cantidad de actividades que has de realizar, elimina algunas de ellas.
3. No seas excesivamente perfeccionista. Nadie es perfecto, de modo que no esperes la perfección de ti o de los demás.
4. Medita o reflexiona durante un rato cada día. 20 minutos de reflexión en calma puede aliviar el estrés crónico, así como aumentar tu tolerancia a él.
5. Visualización. Usa tu imaginación para verte a ti mismo/a manejando una situación estresante con éxito.
6. Haz las cosas de una en una., establecer prioridades, hacer una lista con todas las tareas y comenzar por la más importante.
7. Haz ejercicio. 20 o 30 minutos de actividad física es beneficiosa tanto para la mente como para el cuerpo.
8. Practica aficiones.
9. Mantén un estilo de vida sano: alimentación sana y nutritiva, limitar la ingesta de cafeína y alcohol, dormir las horas suficientes, hacer ejercicio, etc.
10. escuchar a los demás, ser flexible y aprender a delegar.
Fuentes:Varios





La violencia de género llena portadas de periódicos y minutos de informativos cada día, algo que hace unos años era impensable imaginar. La violencia ha sido siempre un secreto a voces, que familias enteras han intentado esconderlos como si no pasara nada.
Vivir su día a día con una doble existencia, hacia el exterior afables, simpáticos, carismáticos, tolerantes, buenos vecinos pero dentro de las cuatro paredes descubren su verdadero rostro oscuros, aviesos, mal pensados, celosos patológicos que canalizan su violencia a bases de golpes verbales o físicos.
Años y cientos de víctimas han hecho falta para que esto salga a la luz y se convierta en un asunto público pendiente de solución, cuando durante los informativos sale la noticia de que una nueva víctima ha muerto en manos de sus parejas o exparejas, da la falsa sensación de que esta oleada asesina va en aumento, pero constatando las cifras, vemos que el problema se mantiene.
72 VÍCTIMAS EN 2004, 62 VÍCTIMAS EN 2005, 68 VÍCTIMAS EN 2006,
70 VÍCTIMAS EN 2007, 43 VÍCTIMAS EN 2008. (EL MUNDO. ES)
Centro de Información malos tratos mujer: 900 10 00 09
Este fenómeno no es nuevo, simplemente que ahora se conoce y se informa a la sociedad de que existe una realidad incómoda y peligrosa, se nos hace reconocer que desgraciadamente todos tenemos algún caso cerca de nosotros, en el edificio, en la oficina.
La diferencia radica en que antes se corría un tupido velo y se continuaba con nuestros asuntos y ahora se habla de frente. Y a esas voces se une, Jesús Neira, un simple viandante que intenta defender y ayudar a una mujer maltratada en la calle, y cuya recompensa ha sido estar en una cama de hospital, mientras muchos piensan que no se debe ayudar para no acabar mal.
Pero no debería ser este la moraleja de esta historia, pues, su sacrificio sería en vano, y ya bastantes pérdidas produce esta violencia como para que la sociedad se quede con la idea de que se metió donde no le llamaban.
Personalmente me quedo con las palabras de la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de