
44 años después, el Sevilla se plantaba en una final, que fue el inicio de un gran ‘botín’: dos Copas de la UEFA, una Copa del Rey, una Supercopa de Europa y una Supercopa de España. En este repoker de títulos Puerta tuvo mucho que ver. “Antonio, será mejor que te vayas cedido porque en este Sevilla vas a jugar bastante poco”. Se lo dijo un técnico del club cuando apenas tenía hueco en el primer equipo –jugaba en el filial de Manolo Jiménez–, pero su clase y tenacidad fueron convenciendo primero a Joaquín Caparrós y después a Juande Ramos, hasta el punto que Puerta pasó a ser dueño absoluto de la banda izquierda –ya fuera de lateral como de interior– y grandes clubs europeos le lanzaron ofertas. Pero volvamos a Atenas ese fatídico 28 de agosto de 2007, donde el Sevilla se preparaba para afrontar la eliminatoria previa de la Liga de Campeones, competición a la que Puerta tanto había contribuído a alcanzar.
El encuentro fue aplazado y la expedición sevillista, que ya había viajado a Grecia sabiendo el grave estado en que se encontraba su compañero –empeoraba desde que cayó fulminado el sábado anterior–, regresó de inmediato a Sevilla. La capital hispalense, y por extensión todo el mundo del fútbol, quedó conmocionada. Miles de seguidores se agolparon en la puerta 16 -el dorsal del jugador– del Sánchez Pizjuán, donde apenas cabían las flores y los recuerdos. Cientos de aficionados del ‘eterno rival’, el Betis, se acercaron para compartir el dolor con los sevillistas.
La repentina muerte de Puerta obró el milagro y en la capilla ardiente del jugador se produjo un histórico abrazo entre José María del Nido y Manuel Ruiz de Lopera. No menos destacado fue el abrazo del técnico del Sevilla, Juande Ramos, con el capitán del Betis, Juanito. Al funeral, además de representantes de todo el mundo del fútbol, acudió la totalidad de plantilla, cuerpo técnico y dirigentes béticos. Nacido el 26 de noviembre de 1984 y criado en el barrio de Nervión, Puerta se formó en las categorías inferiores y debutó en el primer equipo del Sevilla de la mano de Caparrós el 21 de marzo de 2004.
Medalla de oro en los Juegos del Mediterráneo de Almería’2005, fue asiduo de la selección española sub’21 y debutó con la absoluta en octubre de 2006 ante Suecia. Se fue cuando estaba a punto de ser padre de Aitor, que hace pocos días recibió, en brazos de su madre, el carnet de socio del club.
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